Los ataques de pánico afectan al 13% de los europeos. Estos achaques pueden ser muy agobiantes y conllevar ciertos riesgos para las personas que los padecen. Aprende a identificar los síntomas y a cómo reaccionar ante ellos.

Según la Fundación para la Salud Mental (MHF), el 13.2% de las personas en Europa ha experimentado un ataque de pánico. Los ataques pueden durar entre 5 y 30 minutos, con síntomas que incluyen respiración rápida, sudoración, un corazón acelerado, temblores y sensación de malestar. Ante esto, lo mejor es estar preparado para saber cómo afrontar un ataque de pánico.

Mantén la calma

Si se sufre un ataque de pánico repentino, puede ser muy útil tener a alguien al lado que asegure que todo está bien y que el ataque pasará pronto. Es importante superar el ataque y no buscar distracciones; solo mantener la calma puede proporcionar comodidad. Lo más indicado es intentar calmar a la personas que esté padeciendo el ataque.

Ser tranquilizador

Los ataques de pánico pueden ser muy angustiosos; algunas personas describen la sensación como si estuvieran teniendo un ataque cardíaco o como si se sintieran morir. Es importante tranquilizar a la persona que experimenta un ataque de que no está en peligro. Los síntomas, atribuibles a la respuesta de lucha o huida del cuerpo, generalmente alcanzan su punto máximo en 10 minutos.

Alentar las respiraciones profundas

Anime a la persona a respirar lenta y profundamente. Para ellos, se suele aconsejar contar en voz alta o pedirle que observe mientras levanta el brazo con calma. La organización británica Mind, dedicada a la investigación y lucha contra el pánico y la ansiedad, ha publicado en su web varias guías para calmar estos ataques con ejercicios de respiración.

No quitarle importancia

El típico “no te asustes” puede ser bien intencionado, pero hay que intentar evitar cualquier lenguaje y frases potencialmente despectivas. Es importante no menospreciar a los ataques de ansiedad ante las personas que los padecen. Estos ataques están entre las experiencias más intensas por las que se puede pasar.

hombre con dolor de cabeza

Ejercicios para estar en el presente

Uno de los síntomas de los ataques de pánico es que la persona se sienta irreal o distante. Existen varios ejercicios para hacer que la persona que padece el ataque se siente conectada con el presente. Se sugiere que el paciente centre su mente en la textura de una manta, en un olor fuerte o en cualquier estímulo de este tipo.

Preguntar qué necesitan.

La gente a menudo puede sentirse agotada después de un ataque de pánico. Preguntarles si se les puede conseguirles un vaso de agua o algo para comer ayuda a que se relajen. Mejor evitar los psicoestimulantes como la cafeína o el alcohol. Es posible que se sientan temblorosos o demasiado calientes. En un momento posterior, cuando se hayan recuperado, es aconsejable preguntarles qué encuentran útil durante o después de un ataque.