Los seguros de salud varían entre ellos al igual que el precio de la póliza es diferente entre un paquete y otro de coberturas. Sin embargo, hay 10 servicios que destacan entre los seguros debido a su importancia.

Los seguros médicos que ofrecen la mayoría de compañías están divididos en seguros básicos y complementarios. Lo más normal es que los seguros básicos incluyan una cantidad de servicios elementales y que tengan un copago. Es decir, tener que pagar por cada servicio complementario. Mientras tanto, los seguros más completos suelen tener coberturas más amplias con un precio también mayor.

Los servicios más básicos suelen incluir la Medicina Preventiva, ciertas especialidades, pruebas diagnósticas y los métodos terapéuticos simples.

Además, algunas compañías incluyen también servicios dentales, Urgencias y servicios a domicilio.

Una cobertura más completa sería aquella que incluya la hospitalización, la cirugía, los cuidados postoperatorios o las terapias especiales como la quimioterapia, entre otras.

Las coberturas que suelen incluir los seguros:

Medicina primaria, que incluye el acceso del paciente a un médico de familia, servicios de enfermería y algunas especialidades, como suele ser el servicio de pediatría.

Especialidades médicas, como Cardiología o Dermatología. Muchos seguros incluyen estos servicios en sus paquetes básicos.

Terapias simples, como tratamientos psicológicos, programas de rehabilitación o ventiloterapia entre otras. Además, una gran cantidad de aseguradoras ofrecen estas terapias a domicilio.

Emergencias, tanto a domicilio como en el centro de salud más cercano incluido en el cuadro médico de la compañía.

Planificación familiar, que encuadra todos los servicios relacionados con la reproducción, como la implantación del DIU, la vasectomía, los estudios genéticos o los cuidados para el parto.

Salud Mental, como puede ser la asistencia psiquiátrica o tratamientos de salud conductal.

Servicios preventivos, con los que se detectan enfermedades que aún no se han manifestado. Además, con este servicio también se pueden percibir otros problemas de salud como mala visión o presión arterial alta.

Cobertura dental, incluida por muchas compañías en sus paquetes básicos. Aun así, la mayoría de casos no están incluidas las intervenciones más serias y solo cubren las revisiones. Por lo que, si se quiere un seguro dental más completo, lo más indicado suele ser buscarlo por separado o pagar por el servicio complementario.

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Cobertura al parto, que suele incluir todos los servicios necesarios para el parto antes, durante y después de dar a luz.

Hospitalización y cirugía, suele pertenecer a las coberturas más completas. Incluye la hospitalización anterior y posterior a la operación quirúrgica. Esta cobertura también puede incluir los tratamientos o medicamentos que el paciente necesite tras la intervención.

¿Qué no cubre un seguro de salud?

Un seguro de salud por sí solo no te garantiza una cobertura total ante cualquier situación. Los seguros suelen tener sus limitaciones, bien impuestos por la aseguradora como parte de su política de empresa, o bien porque el acuerdo al que llega asegurado y aseguradora excluye algunos servicios

Exclusiones

Las exclusiones son los casos en los que las compañías no cubren al asegurado/a. No se trata de casos generales, sino excepciones que la aseguradora tiene por política de empresa. Pude ser que una compañía no cubra una determinada enfermedad o no incluya un determinado tratamiento.

Preexistencias

La preexistencia es como se denomina a una enfermedad que el asegurado/a padece antes de contratar el seguro. Lo recomendable es que la compañía conozca la enfermedad prexistente. Cierto es que, ante esto, la aseguradora puede rechazar al asegurado/a, aumentar el precio de la póliza o no cubrir el tratamiento de la enfermedad. Pero si el cliente no informa a la compañía sobre la preexistencia antes de la contratación, puede ser acusado por estafa. La aseguradora podría demandarle, además de rescindir el contrato.

Cobertura de accidentes

A no ser que se haga un contrato que especifique lo contrario, las aseguradoras no suelen cubrir enfermedades o accidentes producidos durante la actividad laboral o la práctica de deportes de riesgo.