Tu seguro de salud también puede cubrir parte del coste de los medicamentos. Te explicamos en qué consiste este servicio y qué hacer para solicitarlo.

Qué porcentaje cubre este servicio

Tras la consulta del médico, la más habitual es acudir a la farmacia para adquirir los medicamentos necesarios. Para un paciente de la sanidad pública, los fármacos estarán subvencionados al completo o casi en su totalidad. Sin embargo, para un paciente que acuda a la sanidad privada no es tan sencillo, y es posibles que tenga que pagar el total del medicamento.

Tras la consulta del médico, la más habitual es acudir a la farmacia para adquirir los medicamentos necesarios. Para un paciente de la sanidad pública, los fármacos estarán subvencionados al completo o casi en su totalidad. Sin embargo, para un paciente que acuda a la sanidad privada no es tan sencillo, y es posibles que tenga que pagar el total del medicamento.

No obstante, muchas compañías incorporan a sus pólizas la denominada cobertura de farmacia, como es el caso del complemento Digital Blua de Sanitas. Este servicio ayuda al pago de los fármacos. Aunque no suelen cubrir la totalidad del gasto, sí suponen un reembolso del coste que interesa al paciente.

La cobertura de farmacia cubre un determinado porcentaje del coste total del medicamento. Este porcentaje varía según la compañía o el acuerdo al que se llegue con la aseguradora.

Los límites de la cobertura de farmacia

En general, la cobertura de farmacia puede llegar a cubrir alrededor del 50 al 80% del coste del fármaco. Hay que tener en cuenta que es el asegurado/a quien tiene que pagar la totalidad del producto en un primer momento y que la compañía abonará posteriormente el porcentaje acordado.

interior de una farmacia

Además de esto, la cobertura de farmacia suele tener un límite de gasto de 200 o 300 euros, según la póliza. De esta manera, una vez superado ese límite, la compañía no cubrirá más gastos por medicamentos.

También hay que tener en cuenta la edad del asegurado/a, ya que, aunque muchas compañías no limitan este servicio por la edad del cliente, algunas sí lo tiene en cuenta. De manera que personas de 60 años o más pueden quedar fuera de este servicio.

Otra condición que las aseguradoras suelen poner para acceder a este servicio es que todos los miembros asegurados deben contratar la cobertura de farmacia.