La diabetes tipo 1 y tipo 2 afecta a una gran parte de la población española y, cada vez, se diagnostican más casos en gente joven y adolescentes. Te contamos las causas y cómo detectar la enfermedad.

La diabetes afecta al 13,8% de la población española mayor de 18 años, lo que equivale a 5,3 millones de personas, según datos facilitados por la Fundación para la Diabetes. La institución señala que, de este grupo de población, 2,3 millones aún no desconocían que tenían la enfermedad.

La investigación también destaca que el 12,6% del país padece cierta intolerancia hacia la glucosa o la glucosa basal alterada, lo que se considera síntomas de prediabéticos.

Estos datos arrojan luz sobre la presencia de la diabetes en España. Se trata de una enfermedad común muy relacionada con la obesidad (España tiene más de 11 millones de obesos) y que puede afectar al día a día del paciente.

Una persona con diabetes tiene los niveles de glucosa de la sangre muy altos. O lo que es lo mismo, tiene mucho azúcar en el cuerpo. Para que el azúcar entre en las células y les de energía, se necesita la insulina. Esta enfermedad hace que el cuerpo no utilice la insulina de manera adecuada o que no la produzca, lo que provoca que el azúcar se quede en la sangre y se acumule.

Esta enfermedad puede provocar daños serios en los ojos, riñones y nervios, además de amputaciones de miembros, derrames cerebrales o enfermedades cardiovasculares. Las mujeres embarazadas también pueden padecer un tipo de diabetes denominada diabetes gestacional.

Diagnóstico y tipos de diabetes

La diabetes se puede diagnosticar a través de un análisis de sangre. Una vez detectado los indicios de la diabetes, existe una prueba llamada A1c para comprobar el control y evolución de la enfermedad. Los pacientes deben llevar a cabo una serie de análisis para controlar los niveles de glucosa en la sangre, además de tomar medicamentos para este fin.

En cuanto a los tipos existentes de diabetes, se han clasificado dos variantes. Por un lado, la diabetes tipo 1. Esta enfermedad suele afectar a las personas más jóvenes dependientes de la insulina. La diabetes tipo 1 provoca que el cuerpo deje de producir insulina, por lo que el paciente debe inyectarse una dosis de esta hormona diariamente. Aunque esta variedad de la diabetes suele afectar más a niños y adultos jóvenes, puede surgir a cualquier edad.

Y, por otro lado, está la diabetes tipo 2. Esta variante es conocida por aparecer en personas más mayores o que no son insulinodependientes. Este tipo de diabetes hace que el organismo no produzca la cantidad suficiente de insulina o no es capaz de utilizar la que se produce. Esto se conoce como resistencia a la insulina.

La diabetes tipo 2 suele manifestarse en personas mayores de 40 años, con sobrepeso y con un historial familiar de casos de diabetes. Los últimos datos indican que cada vez más personas jóvenes empiezan a experimentar síntomas de este tipo de diabetes.

niña haciéndose una prueba para la diabetes

Síntomas

Los síntomas principales de la diabetes se pueden dividir en dos grupos. Los relacionados con la diabetes tipo 1 y con la diabetes tipo 2. Pasamos nombrarlos a continuación:

Síntomas de la diabetes tipo 1

  • Sed inusual y que cuesta saciar.
  • Hambre extrema una hora u hora y media después de haber ingerido alimentos.
  • Pérdida de peso excesiva o inusual.
  • Constante necesidad de orinar.
  • Fatiga excesiva tras hacer una función cotidiana como subir escaleras.

Síntomas diabetes tipo 2

  • Infecciones muy frecuentes
  • Hormigueo o entumecimiento en las manos o los pies.
  • Cortes o moratones que tardan en desaparecer.
  • Destacadas infecciones en las encías, vejiga o piel.
  • Visión borrosa.
  • Además, cualquiera de los síntomas de la diabetes tipo 1.

Causas y cómo prevenir la diabetes

La diabetes está muy relacionada con la obesidad y con la mala alimentación. Está comprobado que el consumo excesivo de comidas azucaradas y de grasas trans aumenta las posibilidades de padecer esta enfermedad. Igualmente, la vida sedentaria es considerada una causa indirecta para la aparición o la aceleración de la diabetes.

Comer sano, perder peso y evitar la vida sedentaria son acciones que evitar o retrasan la aparición de la diabetes.

Es conveniente que la alimentación sea saludable y se reduzcan la cantidad de calorías que se consumen al día. La comunidad médica recomienda comer porciones más pequeñas de cada alimento, al igual que comer variado pero evitando las grasas trans, los azúcares en exceso y las grasas saturadas.

 El ejercicio de manera regular está también indicado para una vida saludable. De la misma manera, deja de fumar o no empezar a hacerlo ayuda a evitar esta enfermedad. Los médicos han descubierto que fumar puede contribuir a la resistencia a la insulina, lo que facilita la aparición de la diabetes tipo 2.